Renato le salva la vida a Paloma cuando está a punto de ser arrollada por un caballo descontrolado. Ese primer encuentro los deja flechados, sin imaginar aún el pasado que cada uno carga. Paloma queda cautivada por Renato tras un beso inesperado; sin embargo, la atracción que comienza a sentir la enfrenta a un amor imposible, pues ella está casada. Porfirio, esposo de Paloma, le confiesa que el cáncer contra el que ha estado luchando se ha agravado. Ante esta situación, le pide que su hija Bárbara regrese a la hacienda para hacerse cargo de todo cuando llegue el momento de su partida. Gustavo, padre adoptivo de Renato, le pide que se haga cargo de la hacienda de Porfirio, sin revelarle los oscuros planes que guarda en secreto. Sin embargo, al poco tiempo, Renato descubre que la esposa de Porfirio no es otra que Paloma, la joven de la que quedó perdidamente enamorado en la feria ganadera.
Gustavo pone en marcha un nuevo plan para arruinar la hacienda de Porfirio y apropiarse de ella cuando finalmente caiga en bancarrota. Renato habla con Luis Ernesto para asegurarse de que esté consciente de que Paloma está casada y es la esposa de Porfirio, el socio de su padre, dejando a Ernesto conmocionado al descubrir esta información. Porfirio invita a Renato a una cena de bienvenida para su hija Bárbara, pero Paloma cae en cuenta que Renato va a cenar con ellos, lo cual la pone muy nerviosa, pues teme que se le note el amor que siente por él. Renato busca a Paloma para poder hablar con ella sobre la situación que pasó en la feria, así que aprovecha que está sola en el invernadero.
Paloma expresa todo lo que siente por Renato cuando está a su lado. Sin embargo, Renato deja claro que no quiere generar conflictos con ella ni con su familia después del beso que compartieron en la feria. Porfirio le pide a Bárbara que aprenda todo sobre los campos de caña bajo la tutela de Renato. Sin embargo, ella se niega a recibir instrucción de él, pues lo percibe como alguien hostil y con una actitud de superioridad hacia ella. A pesar de haber sido sinceros sobre lo que piensan el uno del otro y de haber decidido respetar el compromiso que tiene Paloma con Porfirio, Paloma aún conserva la chispa de aquel encuentro con Renato. Gracias a las artimañas que Gustavo ha comenzado a tejer en la hacienda de Porfirio, Renato y Bárbara se ven envueltos en una situación peligrosa: los campos de caña han sido saboteados con trampas diseñadas para herir a los trabajadores y provocar así la afectación de la producción de Porfirio.
Bárbara reúne a todos en la hacienda para informarles que fueron atacados y que Renato ha resultado herido. Sin poder disimularlo, Paloma deja en evidencia la profunda preocupación que siente por él. Chelo hace todo lo posible por impedir que Paloma atienda a Renato, pero Bárbara interviene y decide llevarle lo necesario para curarlo. Sin imaginar lo que descubrirá, lo observa de cerca y queda impactada al notar las cicatrices que marcan su cuerpo. Renato está decidido a llegar hasta el fondo del asunto pues no le parece casual el ataque que sufrieron y comienza a sospechar que Porfirio podría tener un enemigo dispuesto a todo. Paloma y Bárbara llegan al bar de Dalila. De inmediato, Dalila reconoce el collar que días antes llevaba Renato y ahora luce Paloma.
Dalila enfrenta a Paloma y le deja claro que Renato le pertenece. Sin rodeos, le exige que se aleje, pues no está dispuesta a tolerar otra rival en su camino. Porfirio anuncia a su familia que Renato se mudará a la hacienda. Bárbara no puede ocultar su emoción al verlo como su protector, pero Porfirio percibe su entusiasmo y le insinúa a Paloma que entre ellos la cercanía es cada vez más evidente. Tras el accidente, Bárbara comienza a mirar a Renato con otros ojos. Agradecida y coqueta corre a darle las gracias, sin imaginar que su madre, Paloma, los observa desde la distancia. Paloma le confiesa a Renato que ya conoció a Dalila y le expresa su inquietud. La tensión entre ambos crece, hasta que Porfirio los sorprende en plena discusión.
Tras un atentado contra la vida de Bárbara, ordenado por Gustavo, Brayan derrumba la bodega de herramientas hasta derrumbarla. Sin embargo, Renato interviene a tiempo y logra rescatarla. Al notar que Bárbara está construyendo una mejor relación con Renato, Paloma decide apartarla del camino. Para lograrlo, llama al novio de Bárbara y lo invita a la hacienda. Renato, incapaz de olvidar el beso que compartió con Bárbara, intenta apartar ese recuerdo de su mente y decide pasar la noche con Dalila. Paloma comienza a darse cuenta de que la relación que están construyendo Renato y Bárbara es cada vez más sólida, hasta el punto de despertar en ella un sentimiento inesperado, celos por la atención que Renato le dedica a Bárbara.
Porfirio arregla su testamento, dejando todo en manos de su hija Bárbara, sabiendo que ella será la única capaz de hacerse cargo de todo por el amor que siente por la cañada. Paloma se angustia cuando descubre que Porfirio ha llamado a su amiga Rosa para preguntarle qué le ocurre. Finalmente, le confiesa a Rosa que siente celos de su hija Bárbara, pues percibe que ahora es ella quien recibe la atención de Renato. Paloma está segura de que podría tener algo con Renato si no estuviera casada. Esa idea se le queda dando vueltas como una posibilidad real de ser feliz… aunque eso solo pasaría cuando la enfermedad de su esposo siga su curso y él ya no esté. Bárbara se enfrenta a Renato para confesarle que ha comenzado a desarrollar sentimientos por él. Impulsada por lo que siente, desea conocer más sobre su vida y así construir un vínculo más profundo entre ambos.
Dalila deja claro a Paloma que luchará por lo que considera suyo, el amor de Renato, y con firmeza, de manera agresiva, le exige que se aleje de él. Renato quedó profundamente impresionado por la determinación y la fortaleza de Bárbara al decidir trabajar en el campo, hombro a hombro con los jornaleros. Bárbara le avisa a Renato que ya no va a seguir trabajando en el campo porque se irá a las oficinas. Antes de irse, decide robarle un beso para despedirse, pero el momento se les va de las manos y terminan pasando la noche juntos. Ante el nuevo panorama, donde su hija Bárbara ya no representa un obstáculo para acercarse a Renato, Paloma decide comenzar a trabajar junto a él en el campo, convencida de que así logrará conquistarlo.
Paloma aprovecha que Bárbara estará trabajando con Gustavo, así que decide suplantarla y trabajar con los jornaleros, lo cual no pone muy contento a Renato. Renato intenta deshacerse de la presencia de Paloma en los cañaverales, pero ella se aferra a lo que siente por él, sin saber que Porfirio los está observando. Porfirio decide de una vez por todas desenmascarar a Paloma, ella no aguanta más y confiesa todo lo que Renato le provoca. Rodrigo llega de sorpresa a la hacienda Cruz, durante su llega Renato se lo topa y él se presenta como el novio de Bárbara.
Tras la dura confesión de Paloma hacia Porfirio, él decide no luchar por su matrimonio, pues no tiene la fuerza necesaria. Porfirio no se queda con los brazos cruzado y confronta a Renato, pues quiere saber que es lo que siente él por Paloma. Renato confiesa lo que realmente siente por Paloma, aclarando que solo la ve como la señora de la casa, por otro lado Porfirio empieza a atar cabos y descubre que Paloma ha sentido celos de su propia hija. Bárbara queda confundida tras los sucesos con Renato y Dalila, por lo que decide confesarle a su madre Paloma, sus sentimientos por Renato.
Bárbara le confiesa a su madre que ya pasó la noche junto a Renato. La noticia desata en ella un ataque de celos y, sin poder contenerse, le da una cachetada. Incapaz de admitir el verdadero motivo de su reacción, se justifica acusándola de comportarse como “una cualquiera” por hacer algo así mientras su novio se encuentra en la hacienda. María enfrenta a Renato y le expresa su desacuerdo, reprochándole que no debería jugar con los sentimientos de dos mujeres cuando ya mantiene una relación con Dalila. Renato enfrenta a Gustavo para descubrir sus verdaderos motivos respecto a la hacienda de Porfirio y averiguar si sus aparentes buenas intenciones no son más que un disfraz para quitarles todo. Brayan, mientras festeja con sus amigos en la cantina de Dalila, presume lo fácil que fue derribar la bodega de herramientas. Sus palabras despiertan en Renato la sospecha de que él pudo haber estado involucrado en el atentado contra Bárbara, lo que termina desatando una riña entre ambos.
Paloma finalmente le confiesa a su hija Bárbara que está atravesando momentos difíciles con Porfirio, al admitir que ya no siente amor por él y que lo ve únicamente como un amigo. Paloma decide enfrentar a Renato para descubrir qué siente realmente por ella y por Bárbara, pues cree que aún persiste la atracción que nació cuando se conocieron en la feria ganadera. Bárbara es manipulada por Georgina y Gustavo para quedar mal en la empresa, tras haber autorizado una compra que termina generando pérdidas. A partir de esto, ellos ponen en marcha un plan para desgastarla y provocar que decida abandonar el pueblo. Rodrigo sufre un grave accidente al caer de su caballo durante la carrera que organizó junto a Renato, en la que ambos buscaban demostrar quién era más digno del amor de Bárbara.
Dalila le advierte a Paloma que tanto ella como Bárbara deben mantenerse alejadas de Renato, ya que podrían salir lastimadas. Le explica que Renato suele no tomarse en serio a ninguna mujer. Renato le da a Porfirio una noticia devastadora, los tractores han quedado inservibles, ya que alguien arruinó los motores. Ahora, Porfirio se enfrenta a un nuevo problema económico. Porfirio se acerca a Gustavo para contarle los problemas financieros que enfrenta. Sin dudarlo, Gustavo decide prestarle el dinero necesario para sacar adelante su hacienda, sin imaginar las consecuencias que podrían surgir a raíz de ese préstamo. Paloma, en un intento por expresar el amor que siente por Renato, le roba un beso para demostrarle que ella es la indicada. Sin embargo, Bárbara los sorprende, quedando completamente en shock.
Renato intenta abrirle los ojos a Porfirio sobre Gustavo, pues teme que él quiera quedarse con la hacienda. Paloma le confiesa a Rosa, que Bárbara la vio a ella y a Renato juntos, y que está dispuesta a luchar por él. Porfirio se presenta en la casa de Renato con la intención de correrlo, pero antes de seguir con su discurso, Porfirio colapsa. Bárbara le revela a todo mundo que su madre está siéndole infiel a su padre, pero él las escucha y le revela que ya sabía todo, sin embargo, Paloma suelta un par de verdades.
El doctor le revela a Bárbara y a Paloma que el estado de salud de Porfirio está en su punto crítico y que probablemente no salga de esta. Gustavo llega al hospital con la intención de saber si Porfirio va a sobrevivir, pues el que el fallezca le conviene. Porfirio junta a Paloma y a su hija, pues ya sabe que su vida está a punto de acabarse y quiere irse en paz. Renato intenta consolar a Bárbara diciendo unas cuantas palabras, pero ella lo calla tajantemente.
María le revela a Luis Ernesto que su madre fue muy grosera con ella y que, incluso, le ofreció dinero para que se alejara de él, al considerarla poca cosa para su hijo. Bárbara estalla en furia contra Gustavo, quien, en pleno funeral de Porfirio, les propone comprar la hacienda, haciéndole sentir que todo fue parte de un plan desde el principio. Gustavo le pide a Brayan que continúe saboteando los cañaverales; con esto, planea que no puedan pagar el préstamo que les otorgó y así quedarse con la hacienda como forma de pago. Bárbara le pide a Renato que abandone su hacienda tras su traición. Le deja claro que no es indispensable y que puede ser reemplazado fácilmente.
Brayan inicia con el sabotaje de la hacienda cañera y ahora planea infestar todos los campos con una plaga. Renato le confiesa a Dalila las razones por las que está enamorado de Bárbara, dejándole el corazón destrozado con su revelación. Renato descubre que los campos están infestados por una plaga, quedando alarmado por su repentina aparición. Paloma descubre que, en el nuevo testamento de Porfirio, ya no está contemplada como heredera de la hacienda ni de los campos, quedándose únicamente con el seguro de vida.
Al ver que los campos han sido afectados por una enorme plaga, Bárbara decide dejar de lado su odio hacia Renato y le pide hacer las paces para trabajar juntos, con el fin de rescatar la hacienda. Bárbara se percata, gracias a los conocimientos de Renato, de que su hacienda fue atacada nuevamente. Esta vez, mediante la plaga que dejaron, la cual él explica es su método para impedir cualquier cosecha. Renato inicia su investigación para descubrir quién pudo haber infestado los campos de caña con gusanos. Su principal sospechoso ahora es Brayan, la mano derecha de Gustavo. Rodrigo decide actuar por su cuenta al darse cuenta de que Bárbara se niega a aceptar que Renato es el culpable. Por ello, acude con Gustavo para pedirle ayuda y lograr que despidan a Renato de su cargo, con la intención de contratar a un nuevo administrador de la hacienda.
Rodrigo en su intento de ayudar a Bárbara, le pide ayuda a Gustavo, quien le manda a Brayan para suplantar a Renato. Renato confronta a Gustavo, pues él piensa que él ha sido quien ha saboteado los cañaverales. Tras su pelea con Renato, Gustavo empieza a dudar de la lealtad de Renato, y comienza a recordar su pasado. Bárbara admite que despedir a Renato sería un error, por lo que le pide ayuda para rescatar a la hacienda y él aprovecha para confesarle su amor.
Rodrigo le comunica a Bárbara que su padre firmó un contrato muy dudoso con Gustavo, y que eso pone en peligro a la hacienda Cruz. Bárbara decide escuchar la propuesta de Gustavo, sin embargo, decide desenmascararlo enfrente de su familia y Renato la defiende. Gustavo tras ser humillado por Renato, decide indagar en su pasado para hacerle daño. Paloma no se da por vencida y decide buscar a Renato para que él caiga en la tentación.
Bárbara le confirma a Rodrigo aquello que tanto temía: pasó la noche con Renato. Esta revelación también explica el profundo enojo que Bárbara siente hacia su madre, Paloma. Paloma deja en claro a su hija Bárbara que seguirá luchando por el amor de Renato, dejando de lado el odio que ella siente por esta decisión, a pesar de la temprana muerte de Porfirio. Rodrigo enfrenta a Renato, impulsado por los celos que despertó la confesión de Bárbara al revelarle que pasó la noche con él. Sin embargo, Renato no se deja intimidar por el abrupto arrebato de Rodrigo. Gustavo le propone un plan a Paloma para que ambos obtengan un beneficio: Paloma se queda con Renato, mientras Gustavo logra quedarse con las tierras de Bárbara al no liquidar la deuda que tiene con él.
Renato llega en busca de Bárbara para informarle que tienen una multa, pero se la topa con Rodrigo, quien le hace creer a Bárbara que Renato fue quien lo atacó primero. Renato le admite a Bárbara que él no se arrepiente de haber pasado la noche juntos, pues ahora todo el pueblo lo sabe y él ya no quiere ocultar su amor. Dalila estalla de furia al saber que Renato se puso de lado de Bárbara y teme que Gustavo quiera herirlo. Brayan decide raptar a Bárbara por cuenta propia, ya que considera que eso puede ayudarle a Gustavo.
Bárbara se encuentra en grave peligro tras ser puesto en peligro por la banda del Brayan, quienes intentan darle un escarmiento para obligarla a abandonar la hacienda. Mientras tanto, su familia y Renato están profundamente preocupados por su paradero, sin tener idea de dónde podría estar. Rodrigo, profundamente preocupado por la tormenta que azota el pueblo y temiendo que Bárbara pueda estar en peligro, intenta averiguar su paradero. Sin embargo, se lleva la sorpresa de que Renato ya ha emprendido su búsqueda. El Trenzas está listo para hacer que Renato pague por haberlo puesto tras las rejas. Ahora lo amenaza con encontrarlo y cobrarle cada una de sus deudas. Renato y Bárbara, resguardados de la tormenta y en busca de calor, vuelven a entregarse el uno al otro, consumando su amor en una noche de intensa pasión.
Tras haber pasado una noche de pasión, Bárbara recapacita y le pide a Renato que se mantengan al margen, pues ella está muy confundida. Paloma empieza a bombardear a Bárbara con preguntas sobre la noche que pasó con Renato, sacando a relucir sus celos frente a todos. Rodrigo recibe a Bárbara con los brazos abiertos después de haber estado desaparecida, pero, le pide que le confiese si pasó algo entre ella y Renato. Paloma pierde la cabeza tras saber que Bárbara y Renato estuvieron juntos, por lo que decide darle una cachetada.
El Trenza queda libre después de unos cuanto sobornos, y llega al pueblo, pero Renato lo ve a lo lejos imaginándose lo peor. Paloma llega a la hacienda de Gustavo y lo llena de reclamos, pues ella cree que él raptó a su hija y que gracias a eso Renato y Bárbara volvieron a estar juntos. Dalila le comunica a Renato que su hermano Luis Ernesto está pasado de copas, llegando a la cantina, Renato amenaza a Dalila para que se aleje de Bárbara. Bárbara está cansada de los celos enfermizos de su madre, por lo que consulta con su abogado como puede sacarla de la hacienda.
Samuel manipula la situación y mueve sus piezas para fabricar un reporte falso contra Renato, con el objetivo de que quede registrado como el responsable del atentado contra Bárbara Cruz. Bárbara acusa a su madre de ser cómplice de Gustavo y la amenaza con que terminará en la cárcel por sus acciones; será ella misma quien se encargue de que eso suceda. Paloma le hace una propuesta intensa a Renato: le ofrece usar el dinero de su herencia para salvar la hacienda, con la condición de que pasen una noche juntos. Paloma, tras ser rechazada por Renato ante su oferta, decide llevar las cosas al extremo con tal de obtener su atención y despertar la compasión de su familia, buscando así cumplir sus objetivos.