Un choque fortuito de una chica con un señor exageradamente "torpe" en las afueras de una tienda de IKEA acaba convirtiéndose en un nuevo caso para Sara Martínez. La investigadora, conocida como "la niña detective", tendrá que averiguar qué ha pasado con un valiosísimo collar maya.
La detective Sara Martínez descubre unos movimientos sospechosos cuando revisa las imágenes de las cámaras de seguridad. Mientras, ocurre algo inexplicable: la furgoneta que iba a entregar una compra desaparece incomprensiblemente.
Sara Martínez avanza en la investigación conectando pistas aparentemente triviales con un antiguo caso que resolvió hace años. Con astucia, descubre que Arnaldo Mateo, un habilidoso ladrón conocido como "Robin Hood", está involucrado en el caso. Hasta los detalles más pequeños pueden revelar grandes verdades.
Sara descubre algunas pistas insólitas y empieza a ver que el enfrentamiento con este "Robin Hood" solo acaba de empezar.
Sara sigue los pasos del astuto Arnaldo Mateo mientras trama un plan arriesgado para atraparlo. Entre duplicaciones misteriosas y encuentros inesperados, la inauguración de una tienda se convierte en el escenario que cambiará el rumbo de las indegaciones.
La detective investiga el enigma de una tienda recreada al detalle mientras su particular "Robin Hood" deja pistas cargadas de ironía. Y en un momento en el que parece haberse olvidado de la investigación, Sara encuentra en un helado la chispa para un nuevo plan.
Sara traza un plan junto a un periodista para atraer a Arnaldo. Además, ahora tendrá que trabajar en colaboración con la policía y eso provocará ciertas tensiones.
Una larga espera, una persecución, un plantón. De eso va ser detective, explica Sara. De esperar, repasar, equivocarte y confiar en los planes que trazas para hallar lo que buscas.