Las cámaras del programa capturan la magia de los juegos malabares que utilizan desde simples pelotas hasta peligrosas motosierras. El equipo también se las ingenia para colocar todo tipo de cosas que jamás debería en una batidora, como por ejemplo, encendedores de butano. Finalmente, nuestros chicos rompen una botella de cerveza utilizando únicamente sus manos.