Mientras las deudas de Santita se acumulan a causa de su generosidad ―y sus vicios―, una paciente adinerada llega al hospital con una solicitud confidencial y un gran secreto.
Alma decide tomar riesgos para mantener al hospital en pie. Mientras Santita lidia con los celos que siente por Mauricio, Alejandro la arrastra al pasado.
Santita encara a Lía en un encuentro lleno de tensión, pero luego lucha por esconder sus propios secretos en una cena con Mauricio, Cecilia y Alejandro.
En la boda de su sobrino, Santita hace lo posible por lidiar con sus deudas, sus sentimientos y el futuro de su familia, a medida que salen a la luz verdades que lo amenazan todo.
Santita se siente acorralada por el impacto de la verdad. El pedido de Alejandro la empuja hacia un lugar imposible, donde deberá escoger entre el deber y la devoción.