El genocidio en contra de la humilde población rural ejecutado por el Matarife en el departamento de Antioquia toca límites inimaginables de crudeza y crueldad. Álvaro Uribe Vélez requería de un sociópata como él, experto en la tortura y el desmembramiento, como ejecutor de estas atrocidades, así es como llega a comandar el Bloque Metro su gran amigo: Doble Cero.