Dos personas despiertan encerradas en zulos distintos, sin referencias del exterior ni conocimiento de cómo han llegado allí. En medio del aislamiento, descubren que pueden comunicarse mediante un walkie-talkie. A través de esa conexión intentan comprender su situación, describir los espacios que los rodean y planear una posible huida, mientras el tiempo avanza y las condiciones se vuelven cada vez más inciertas.