Alejado del narcotráfico, José Antonio viaja a Miami con su hija. La Rubia, líder de la banda, le advierte que la DEA planea detenerlo. Mientras ella intenta salvar un cargamento clave, él descubre que sus enemigos están más cerca de lo que cree.
Con el tiempo en contra, la Rubia idea un plan para salvar la mercancía y responder a quien la ha traicionado. José Antonio le pide protección. Sin embargo, cuando abre la puerta de su casa, un reguero de sangre le hace temerse lo peor.
Paulina llega a Madrid con el objetivo de hacerse con la mercancía de la Rubia y recuperar a su hijo. La violencia estalla y José Antonio, golpeado donde más le duele, tiene que enfrentarse a una decisión imposible.
José Antonio intenta localizar a Sheyla mientras el tiempo se agota. Las horas finales del plazo revelarán quién está dispuesto a sacrificarlo todo por aquellos que ama y quién es un traidor.
En el metro madrileño, el sonido de los disparos marca el momento más oscuro de la guerra. Un juego de lealtades y traiciones que tiene una víctima inesperada.
Final de serie. Con José Antonio hospitalizado, la Rubia debe tomar el control de la situación y enfrentarse a todos los frentes abiertos. En una operación final y decisiva, todos los cabos sueltos tienen que atarse para que Madrid vuelva a tener un solo dueño.