Cuando matan a su padre, Ana se traslada a Galicia para investigar su pasado por su cuenta. Pronto conoce a Daniel, el heredero de un emporio de la droga.
Los Padín quieren mantener a Marco al margen del negocio. Tras llegar a un acuerdo con Daniel, Ana empieza a investigar sus múltiples empresas turbias.
Durante un lujoso viaje de negocios con Daniel, Ana tiene un áspero encuentro con José Padín. La relación de Marco y María suscita preocupación entre el clan.
La liberación de Samuel intensifica las tensiones y redobla la investigación policial. Ana ayuda en la siguiente operación del clan sin perder de vista su plan inicial.
Mientras Daniel incluye a Ana en sus planes de futuro, Nazario hurga en el pasado de la abogada. Los Padín descubren que hay un soplón entre sus filas.
Todo está listo para la gran operación. Los secretos siguen aflorando y el pánico se apodera de Ana en un intento de alertar a Daniel... antes de que sea demasiado tarde.
Tras cuatro años en prisión, Daniel vuelve a Cambados, donde nuevos rivales amenazan el imperio de su padre. Ana recibe una oportunnidad para recuperar su vida.
Ana regresa a Galicia desde el extranjero con una misión. Daniel acerca posturas con su ahijado. Los Padín acaban con el agua al cuello en la entrega que habían estado esperando.
Berta debe enfrentarse a un secreto de su pasado. Las sospechas de Padín aumentan y Nilo intenta descubrir al soplón. Daniel asume un gran riesgo al conocer a su hija.
Toño avanza posiciones en el clan rival. La policía lleva a cabo una detención. Desesperada, Ana pide ayuda a Daniel antes de recibir una llamada del hospital.
Las tensiones aumentan en la disputa por el poder entre Paco y Padín. Laura intenta ayudar a Ana en una peligrosa misión, mientras Toño guía al clan... con la policía de cerca.
Marco sube al estrado y las tensiones entre los clanes alcanzan un punto crítico. Ana se plantea contarlo todo, pero su futuro con Daniel depende de una decisión imposible.