Lucho queda a cargo de la puerta del arca y deja entrar por error a unos simpáticos conejitos. Los conejos se reproducen y se transforman en una plaga, invadiendo el arca y devorando todo a su paso. Lucho se suma a ellos y quiere ser un conejo gordo y glotón. Toti intenta convencerlo de que recapacite y vuelva a ser un puma gordo y glotón.