Consuelo llega a la casa de Amelia, que está feliz con la visita de su hermana, después de tantos años. Amelia le cuenta de sus sufrimientos, de su encuentro con Luis Alejandro y de la demanda que Luisa Fernanda intenta en contra de él, pero Consuelo le pide que no llame más a su casa la que don Fernando, su padre, todavía siente mucho odio por ella.