In Viterbo, einer italienischen Stadt mit jahrhundertealter Tradition, wird jedes Jahr am 3. September die fast 30 Meter hohe Macchina di Santa Rosa von über hundert Männern durch die Altstadt getragen. Für viele ist dieses Ritual identitätsstiftend. Doch Viterbo verändert sich: Eine neue Generation stellt in Frage, wieso diese Tradition Männern vorbehalten ist.
En Viterbo, cada 3 de septiembre, la Macchina di Santa Rosa, de casi 30 metros de altura, es llevada en procesión por más de cien hombres por el casco antiguo de la ciudad italiana. Para muchos, este ritual es un elemento fundamental de su identidad. Pero Viterbo está cambiando: una nueva generación cuestiona que esta tradición esté reservada exclusivamente a los hombres.