La primera mitad del siglo XVI está marcada por el reinado de Carlos, nieto de los Reyes Católicos, a quien la fortuna convierte en heredero de Castilla y Aragón, Borgoña y el Sacro Imperio. Dueño de la plata americana y de las rentas de Castilla ( a la que doblega tras su victoria sobre las comunidades ), destina estos inmensos recursos a sufragar las guerras contra Francia, contra los Turcos y contra el avance del protestantismo, que no se puede detener.