En la década de 1880, se cierra el conflictivo y complejo proceso de construcción del Estado argentino. Pero otros procesos se abren y continúan: los habitantes de ese Estado van a afrontar la conformación de una nueva sociedad, la aparición de un nuevo sistema político y la afirmación de una economía capitalista, que provocarán conflictos, luchas de intereses, acuerdos y distintas alternativas que llenarán la historia argentina del siglo XX.